¿VIVES EN ESTADO DE SUPERVIVENCIA?

Cada día es más frecuente en nuestro mundo occidental el alto índice de enfermedades de difícil diagnóstico, la mayor incidencia de intolerancias alimentarias, de cáncer, de enfermedades degenerativas, infertilidad, y un largo etc.

Déjame que te haga una pequeña introducción …

Desde que Watson y Francis Crick descubrieran el ADN en 1970 se ha creído que los genes determinaban nuestro destino, que éste estaba ligado a nuestra herencia, nuestra salud, nuestra personalidad. Todo parecía ligado a nuestros genes y a pesar de que surgían evidencias contradictorias, no fue hasta que se descubrió el genoma humano que empezaron a plantearse dudas de si esta teoría era del todo cierta. No era posible que los 23688 genes que tenemos pudieran crear y mantener nuestro organismo, entonces ¿de dónde viene toda la información necesaria para crear todas  las proteínas? La respuesta está en el encendido y apagado de nuestros genes que a través de una cooperación sistémica producirán combinaciones para que puedan producirse las distintas  proteínas de las que dependemos para vivir. Así es lógico que los genes puedan activarse (encenderse) o desactivarse (apagarse) debido al entorno exterior de las células, considerando por un lado el entorno dentro del cuerpo (estado emocional del ser, biológico, energético, neurológico, mental, ..) o por el otro el entorno exterior (alimentos, traumas, alcohol, drogas, químicos, contaminantes, virus, bacterias,…).

Así pasamos de una estructura que parecía determinista a una inmensidad de posibles combinaciones y posibilidades. De ahí el valor de la epigenética (“por encima de los genes”). Así pues la epigenética nos muestra que nuestro destino no sólo depende de nuestros genes y que un cambio en la conciencia humana puede producir cambios físicos, tanto a nivel de estructura como de funcionamiento. Aparece pues, la posibilidad de cambiar nuestro destino genético activando los genes que nos favorecen y desactivando los que no queremos, trabajando con los factores del entorno que los programa.

¿No es fantástico y emocionante?

Esto nos plantea lo siguiente, ¿qué ocurriría si nada cambiara en nuestro exterior? ¿si tuviéramos siempre las mismas experiencias que nos llevarían a tener las mismas emociones que llevarían la misma información a los genes? Eso, nos llevaría siempre al mismo destino genético. Todas nuestras creencias, nuestras percepciones y nuestra forma de actuar con el entorno exterior afecta a nuestro entorno interno que no deja de ser el entorno exterior de nuestras células. Desde este punto de vista ¿podríamos ver a nuestros genes como una gran oportunidad de potenciales?

Esto nos lleva a valorar en nuestra sociedad moderna una de las principales causas de cambios epigenéticos, EL ESTRÉS, y esto es debido a que este factor hace que el cuerpo pierda su equilibrio. Podemos contemplar tres formas de estrés, el físico (traumas), el químico (toxinas) y el emocional (miedo, preocupaciones, agobio).

Cualquiera de estas formas de estrés desencadena una cascada de reacciones químicas, hormonales y de neurotransmisores como respuesta. Nuestra mente influye en el cuerpo a través del sistema nervioso autónomo y experimentamos la conexión mente-cuerpo.

 En nuestro mundo moderno, el estrés nos hace vivir en estado de supervivencia. Lo curioso es que el estrés está concebido para ser adaptativo. Todos los organismos de la naturaleza están preparados para afrontar un estrés a corto plazo a fin de disponer de los recursos necesarios delante de situaciones de emergencia. Percibimos una amenaza y se activa la defensa o la huída, se activan todos los mecanismos para que esto pueda suceder, se pone en marcha nuestro sistema nervioso simpático: se acelera el ritmo cardíaco, la tensión arterial, los músculos se tensan, se liberan hormonas como el cortisol, la adrenalina, etc., y así afrontar la situación. Y cuando el peligro desaparece el cuerpo alcanza de nuevo el equilibrio.

En nuestros días ya no tenemos animales salvajes que nos persigan, ni guerreros violentos, ahora nuestro escenario ha cambiado: mientras conduces puedes tener un contratiempo que te asuste, pero luego al darte cuenta que no ha ocurrido nada, el cuerpo vuelve a su estado normal, a no ser que ésta sea una de las múltiples situaciones que te mantienen en estado de supervivencia, ¿qué quiero decir con ello? si eres como la mayoría de personas, probablemente tendrás una serie de incidentes enervantes que te mantendrán en estado de lucha o huída activada, el tráfico, la última pelea con tu pareja, el cobro de la tarjeta de crédito, la hipoteca, el ordenador que se colgó mientras estabas con aquello tan importante, y para postre te miraste al espejo esta mañana y viste una serie de canas y unas cuantas arrugas más porque esa noche no dormiste bien, ¿te resuena alguna de estas situaciones? Pues eso hace que tus hormonas y químicos del estrés estén circulando por tu cuerpo casi a todas horas.

Además tenemos que añadir que entre recordar experiencias estresantes del pasado y prever situaciones estresantes del futuro, la situación no mejora nada.

Bienvenido!!!  ésta es la versión del siglo XXI de vivir en un estado de supervivencia.

Y te preguntarás, ¿Y?, cuando sometemos a nuestro cuerpo a una situación de lucha o huída, se moviliza energía para este fin, ahora bien cuando no recuperamos la homeostasis (debido a que continuamos percibiendo una amenaza), perdemos energía vital. Es decir, si yo utilizo mi energía porque me está persiguiendo contínuamente un león, no puedo utilizarla para otro propósito, ni para el crecimiento, ni para la reparación celular y los proyectos regenerativos a nivel celular y de curación se detienen. Nuestras células dejan de comunicarse entre ellas, se vuelven egoístas, no viven el momento para hacer un mantenimiento habitual y mucho menos para hacer mejoras, debido a que nuestro cuerpo utiliza esa energía para defenderse de esa amenaza. Cada célula se preocupa de ella misma, la comunidad de células dejan de actuar juntas, los sistemas inmunitario y endocrino, entre otros se debilitan a medida que los genes de estas células relacionadas con ellos se desactivan por estímulos que vienen del exterior.

Varios estudios nos muestran qué las instrucciones epigenéticas para la curación se desactivan cuando vivimos en un estado de emergencia. En la naturaleza no existe ningún organismo diseñado para aguantar los efectos del estrés a largo plazo. Por ello es lógico que se asocie a ansiedad, depresión, problemas digestivos, insomnio, hipertensión, cardiopatía, cáncer, alergias, fatiga crónica, infertilidad y un largo etc.

¿Iniciamos una reflexión para cambiar nuestro destino? …

ESTRÉS CRÓNICO, VIVIR EN SUPERVIVENCIA

 Espero que estas líneas te inviten a realizar una reflexión de vida.

Vivimos en nuestro mundo occidental, lleno de opulencia, con acceso a toda o casi toda la información, a obtener alimentos, a conocer los hábitos de lo que debería ser saludable y aún así el índice de enfermedades crónicas persiste e incluso aumenta, desde la ansiedad y la depresión, alteraciones digestivas, cardiovasculares, osteomusculares, enfermedades degenerativas, autoinmunes, cáncer, disminución de la fertilidad, y un largo etc incluyendo las no diagnosticadas por la medicina convencional, dada la complejidad de los síntomas de los pacientes.

Quiero analizar contigo un concepto, el ESTRÉS, vamos a ello!  Cuando percibimos una circunstancia estresante que nos amenaza en algún sentido, un sistema nervioso primitivo, nuestro sistema nervioso autónomo simpático, se pone en marcha y entonces nuestro cuerpo moviliza gran cantidad de energía en respuesta a este factor estresor. Fisiológicamente el cuerpo dispone al momento de recursos que va a necesitar para afrontar un peligro inminente. Nuestras pupilas se van a dilatar para que podamos ver mejor, el ritmo cardíaco y la respiración se aceleran para que podamos correr, luchar o huir. Se libera glucosa al torrente sanguíneo para que las células dispongan de más energía, y la sangre se desplaza de los órganos internos a las extremidades para que nos podamos mover con más rapidez. El sistema inmunitario se dispara y después decae, la adrenalina y el cortisol inundan los músculos con el fin de proveerlos de energía. La circulación abandona el cerebro anterior (nuestro cerebro racional) y se dirige al posterior, al instintivo, se da paso de pensar de forma creativa a activar nuestra parte más instintiva para así poder sobrevivir.

Este mecanismo es perfecto a corto plazo, nuestro cuerpo (como el de cualquier especie) está diseñado para soportar estas situaciones y  cuando el peligro cesa, el cuerpo vuelve a la normalidad, recupera su homeóstasis, y regula sus niveles de energía y su bioquímica.

Ahora bien, ¿qué ocurre cuando el factor estrés no cesa? El cuerpo no recupera jamás ese equilibrio.

Como seres humanos disponemos de un cerebro que ha sido coronado con un gran lóbulo frontal, lo cual nos permite ser creadores tanto para lo bueno como para lo malo, ¿qué quiero decir? Este gran cerebro nos permite cavilar sobre nuestros problemas, revivir situaciones del pasado y por supuesto y si estamos viviendo en estrés crónico, en estado de supervivencia prevemos el peor escenario posible para nuestro futuro.

Cuando vivimos en supervivencia (somos como una gacela corriendo delante de un depredador) nuestro cuerpo no realiza proyectos a medio ni a largo plazo, sólo sobrevive. Como seres humanos estamos preparados para afrontar un estrés agudo, no crónico, no podemos vivir continuamente en supervivencia, ENFERMAMOS!!!

Como  he comentado a través de nuestro fantástico cerebro podemos desencadenar una respuesta al estrés con un solo pensamiento y la emoción asociada al mismo, por ejemplo si recordamos una experiencia pasada que nos afectó de algún modo, nuestro organismo volverá a reproducir la misma bioquímica que en el momento que sucedió. Estudios de psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) y neurociencia lo avalan, se vuelve a vivir bioquímicamente como si estuviera sucediendo en el momento presente, si esto es repetitivo pasamos a vivir en estado de emergencia, volvemos a correr delante del depredador, y la energía se dispone para ello, aumenta la glucosa en sangre, se vierten más factores de coagulación por si tuviéramos una herida, taquicardia, aumento de la tensión arterial, … , hay un consumo de micronutrientes más elevado, nuestra inmunidad se distrae en aportar esta energía en sobrevivir y no está disponible para el resto de la fisiología como reparar una úlcera, procrear, controlar células tumorales que aparecen, hacer buenas digestiones, y más y más.

Entonces si con nuestros pensamientos y emociones podemos desencadenar una respuesta al estrés, si cambiásemos nuestros pensamientos y emociones ¿sería posible reconducir nuestra bioquímica, restablecer nuestra inmunidad y alcanzar de nuevo la salud?

Trabajando sobre nuestra parte energética, nuestros pensamientos y emociones (a través del mindfulness, meditación, yoga), podemos aprender a pensar y sentir de forma diferente a como lo hemos estado haciendo y nos ha llevado a enfermar, sé que no es fácil, porque eso implica dejar de ser quienes somos, aunque yo prefiero llamarlo, cambiar para ser una versión mejorada de uno mismo y además y por supuesto también debemos trabajar sobre nuestra materia, sobre nuestro cuerpo en desequilibrio, mejorando la nutrición, aportando en los déficit nutricionales, utilizando tanto la medicina convencional si fuera preciso como otras medicinas, la china, homeopatía, la fitoterapia, los aceites esenciales, y así podemos salir del estado de emergencia y restablecer la salud y vivir, no sobrevivir.

Te invito que te unas al camino del cambio.

ENCUENTRO ENTRE MEDICINA CHINA Y HOMEOPATÍA A TRAVÉS DE LA ANSIEDAD

Empezaré recordando la relación del todo con la mente, y ésta  como expresión  de una forma distinta de organización de la materia.

En nuestro mundo occidental, el mundo opulento, donde el ser humano carece de depredadores y la ultratecnificación ha hecho de nuestro mundo, un hábitat superpredecible, se derivan las ansiedades, en su mayoría, de las relaciones interpersonales, dado que por una parte están los deseos de apego y por otra los de protección o ultrapreservación. Estas ansiedades desde el punto de vista del momento evolutivo las podríamos clasificar en:

  • Toxicidad del medio ambiente, medios laboral y familiar
  • Insuficiencias personales para gestionar las ansiedades ordinarias, que según la MTC sería las emociones básicas (a veces patológicas) como la alegría, la pena, la reflexión, el miedo y la cólera.
  • Ansiedades de crisis, entendiendo como tal, las que se producen en momentos de transición de una etapa a otra de la vida.

Para entender los puentes de la Medicina China y la homeopatía recordaremos los ciclos a través de los cuales podemos observar tanto la fisiología como las alteraciones patológicas que se derivan.

 

Al observar la figura, vemos los 5 elementos (agua, madera, fuego, tierra y metal) que se hallan relacionados entre sí de la siguiente forma:

El agua nutre a la madera, la madera al fuego y así sucesivamente hasta completar el ciclo, ésta sería la ley de madre-hijo (ciclo cheng). Además a cada elemento le corresponden una serie de características que serán detalladas en la siguiente tabla (no aparecen todas las correspondencias). La fisiología china concibe pues al ser vivo como un sistema circular y dinámico donde cada una de estos elementos gira buscando un equilibrio entre el interior del sistema y los imputs que procedan tanto del exterior como del interior.

Además de esta ley de intercambio entre madre-hijo hay otra relación fisiopatológica entre abuelos-nietos (ciclo Ko), lo cual se contempla como un elemento controlador. Así pues, la Tierra controla (absorbe) el Agua (la reflexión controla al miedo). El Agua controla (apaga) el Fuego (el miedo controla la alegría). El Fuego controla (funde) el metal (la alegría controla la pena). Y el metal controla (corta) la madera (la pena controla la ira).

 

 

 

CORRESPONDENCIA ENTRE TEMPERAMENTOS, ÓRGANOS Y EMOCIONES

 

ConstituciónÓrgano YinÓrgano YangEmociónEnergía cósmicaEstaciónÓrgano sensorial

 

AguaRiñón

 

Vejiga

 

Miedo

 

Frío

 

InviernoOido
MaderaHígadoVesíc. BiliarCóleraVientoPrimaveraVista
FuegoCorazónIntest. DelgadoAlegríaCalorVeranoTacto
TierraBazo / páncreasEstómagoReflexiónHumedadEstío (transición)Gusto
MetalPulmónIntest. GruesoPenaSequedadOtoñoOlfato

 

 

Es importante remarcar que para la medicina china, la ansiedad está relacionada con el Riñón, dado que es en la Energía Qi del Riñón donde aparece como patológica el temor o el miedo, emoción que además afectará la función del órgano. Esto tendría su origen si contemplamos como correspondencia del Riñón, la entidad visceral ZHE, la responsabilidad, entendiendo como tal, la responsabilidad que tiene el ser humano de cumplir con su destino, es un compromiso de especie, no sólo como ser individual (en el Riñón residen la esencia, las energías hereditarias). Este concepto de responsabilidad está ligado al SERVICIO, al servicio hacia nosotros mismos y hacia los demás. Es cuando el ser humano se aleja de esta responsabilidad, cuando le invade la duda y le aparece el MIEDO. Aquí se podría iniciar a través de los ciclos la siguiente emoción que podría ser la violencia, la cólera a través de la madera, o bien al no poder el aguacontrolar al fuegono podrá expresarse adecuadamente la alegría. …

 

Estos estados de alteración del psiquismo, nos sitúan como humanidad a la predisposición  del desarrollo de la enfermedad mental como algo habitual y ya establecido.

 

MTC & HOMEOPATÍA

A partir de aquí iremos desarrollando a través de los ciclos de los cinco movimientos, los productos homeopáticos que más se adaptan o corresponden con ello.

 

Apagar el fuego

Si el Agua no es suficiente no podrá controlar los excesos de Yang. El Yang de Corazón es el responsable de la comunicación de ideas de formaorganizada, conceptualizada y útil.

Los excesos de Yang se verán acompañados de deficiencia de Yin en un elemento o sistema o en varios.

 

  • NATRUM MURIATICUM: buen remedio para apagar los excesos de Yang Tierra y Madera (persona resentida, obsesiva, susceptible, irritable y agresiva con su entorno).
  • PULSATILLA:también en exceso de Yang de Tierra, cuando la actitud se torna en excesiva dulzura, o condescendencia y falta de asertividad en la persona que se conforma con que la quieran aunque sea poco y de mala calidad.
  • SULFHUR: magnifico remedio para apagar los excesos de Yang de Fuego o Agua (crítico, polemista, con miedo a ser rechazado por su familia).
  • LACHESIS:parecido a Sulfhur en sentido energético y apaga el exceso de posesividad, celos y rencor, que procede de un desbalance que siente entre lo que se da y lo que recibe.
  • SEPIA: buen remedio para la menopausia por recalentamiento del Yang por insuficiencia de Yin.
  • IGNATIA:se adapta mejor al Yang del agua, mujeres asertivas, perfeccionistas, cuando hay pánico y antecedentes de una pérdida.

 

Cortar la madera

La madera tiene la capacidad de avanzar y actuar (Yang de Hígado, normalmente aparece debilidad de éste) y facultad de retroceder y esperar (Yin de Hígado).

Cuando el Metal no es suficiente para controlar la Madera, bien por causas primarias o por un defecto del Metal ( a veces no está disponible por haber sido absorbido por la Tierra*), o por un exceso de cólera reprimida, funcionaran los remedios antiespasmódicos (personas pasivo- agresivas):

  • COLOCYNTIS
  • CHAMOMILLA
  • ACONITUM
  • Sales fosfóricas, MAGNESIA PHOSPHORICA, KALI PHOSPHORICUM.

 

Proteger la tierra

Las energías del elemento Tierra aportan a la uniformidad general del afecto humano un sentido de serenidad, paz, calma, compasión y la conexión con la raíz.

La mejor manera de potenciar la Tierra es estimular a la Madera.

  • SILICEA:  procura una perfecta armonía entre Madera y Tierra, dan consistencia al ser humano, tanto a nivel mental como físico, armoniza su autoafirmación con las exigencias del medioambiente sin sucumbir al frágil equilibrio entre sistemas. También puede desenterrar el Metal de la Tierra.*
  • MURIATICUM ACIDUM: agotamiento de los recursos de la tierra, ejemplo de madre agotada por sus funciones de maternidad.
  • CARBO ANIMALIS y CARBO VEGETALIS:remedios esenciales en la nutrición de la tierra.

 

*El metal expresa los vínculos, si está enterrado en la Tierra dicha expresión no es la adecuada, y es cuando puede aparecer la ansiedad por separación.

 

Absorber el agua

La Tierra controla los excesos de Agua hasta que los recursos quedan anegados, con lo cual es necesario impulsar la fuerza vital que ha quedado detenida para propiciarla en el sentido restitutivo. Hay remedios homeopáticos importantes en períodos de transición, cuando quedan desequilibrados la tierra y el agua.

  • CALCAREA CARBONICA y CALCAREA PHOSPHORICA:esenciales en el crecimiento (niños obesos, fofos, miedosos) y en la osteoporosis.
  • GRAPHITES:magnífico secante de agua en exceso
  • NATRUM MURIATICUM:apresa el agua en exceso e indicado cuando hay tendencia a hincharse y retener agua que no puede ser absorbida o eliminada.
  • BARYTA CARBONICA:se adapta muy bien a personas mayores.
  • AMBRA GRISEA:puede ser tratado en transiciones de lactante a niño (control de esfínteres).

 

Fundir el metal

El Fuego controla al Metal, y sus insuficiencias dan lugar a un exceso de energías metálicas, que se transforman en problemas broncopulmonares, colitis, problemas de piel y estados depresivos. La Tierra que nutre al Metal, también favorece el estado de exceso de Metal desde su insuficiencia. Así pues el metálico es egoísta, con falta de lealtad al prójimo y a los suyos.

El exceso de Yang en el metal se caracteriza por impredictibilidad, la inestabilidad y búsqueda de sensaciones y novedades, con la consecuente falta de previsión para el largo plazo.

  • LYCOPODIUM:se adapta bien a este tipo de personas cuando el sujeto prefiere dulces y presenta lateralidad derecha.
  • NUX VOMICA:útil en frioleros, con una vida presidida por el exceso (comida, alcohol, …) entre otros estímulos para procurarse una continua fuente de estímulos.
  • VERATRUM:una ambición desmedida entra en conflicto con la inestabilidad
  • HYOSCIAMIS / STRAMONIUM:FUNCIONA MEJOR EN AQUELLOCON DEFECTOS O INCONSISTENCIA DE APORTE DE LAS ENERGÍAS Tierra.

 

La colisión entre las energías Fuego y las energías Metal dan lugar a una personalidad perversa, parafílica o al borde del colapso por excesos sexuales o sus consecuencias.

 

  • PLATINA: se adapta a mujeres orgullosas, vanidosas, con escasa capacidad para amar, con tendencia a la promiscuidad.
  • CONIUM MACULATUM / AGNUS CASTUS:útiles cuando el problema se centra a nivel sexual, bien por agotamiento por exceso o por defecto de las energías Fuego.