LA PSORIASIS

 

Llevo tiempo dándole vueltas a esta curiosa enfermedad y sobre todo a las personas que la padecen.

Pero, ¿qué es la psoriasis? Es una enfermedad inflamatoria que manifiesta su clínica en la piel. Su causa es desconocida, aunque resultados de diferentes estudios sugieren una causa inmunitaria.

Para explicar cómo se produce, decir que la regeneración celular de la piel normal se produce cada 28 / 30 días y en la piel que presenta psoriasis esta regeneración de células se produce cada 3 /6 días. Con lo cual como resultado hay un acúmulo de células que dan lugar a las lesiones de la piel engrosadas y escamosas. La forma más frecuente de presentación es en placas. Las escamas de la superficie de la piel se descaman con facilidad, dando lugar a una escama blanca o plateada. Las células de debajo de la superficie se unen y forman lesiones sensibles y rojas que pueden sangrar. El estado de inflamación de la piel también se debe al aumento de células inflamatorias (leucocitos).

No se ha determinado un gen de la psoriasis pero sí parece haber una predisposición familiar, pero sí podría compartir partes de  genes con otras enfermedades autoinmunes e inflamatorias.

Los investigadores sospechan que la psoriasis se produce debido a una combinación de factores genéticos y ambientales. Es decir, puede haber una predisposición a padecerla y un factor desencadenante (infecciones, ciertos medicamentos, lesiones, hábitos, estrés).

Suele presentarse entre los 15 y 30 años de edad, aunque puede hacerlo a cualquier edad, cursa a brotes y es muy frecuente que sea crónica y recidivante.

La gravedad se determinará en base de la extensión de las lesiones.

El diagnóstico habitualmente se realiza viendo las lesiones, aunque si hay duda se puede biopsiar para confirmarlo.

Existen diferentes tipos de psoriasis:

  • Psoriasis invertida. Es como el negativo de la psoriasis vulgar. Las zonas que se afectan son las flexuras (axilas e ingles) y apenas tienen escamas.
  • Psoriasis en gotas. Aparecen manchas más pequeñas en tronco y extremidades, generalmente en niños o adultos jóvenes. Suele existir un antecedente de infección de garganta.
  • Psoriasis eritrodérmica. Manifestación grave de psoriasis, que afecta a toda la piel, y ésta se presenta roja y con escamas.
  • Psoriasis pustulosa. Además de las lesiones típicas que ya hemos comentado, aparecen pequeñas cavidades llenas de pus, llamadas pústulas. Existe una forma generalizada y una forma localizada en palmas y plantas.
  • Psoriasis ungueal. La psoriasis con frecuencia afecta a las uñas, tanto de las manos como de los pies. Cuando es la primera y única manifestación de la psoriasis, a veces los pacientes han sido diagnosticados de hongos y tratados sin resultado. Los cambios más frecuentes son piqueteado ungueal (como si hubieran pinchado la lámina ungueal con una aguja), descamación por debajo de la uña, o unas manchas amarillas mal definidas que llamamos manchas de aceite. La afectación de las uñas habitualmente es difícil de tratar.
  • Psoriasis de cuero cabelludo. Es una forma muy frecuente y su expresión es muy variable, acompañándose con frecuencia de manchas de psoriasis en otras partes del cuerpo. Cuando aparece sólo en la cabeza y se presenta como mínima descamación del cuero cabelludo puede ser indistinguible de la dermatitis seborreica o la caspa.

 

El tratamiento convencional de la psoriasis es costoso y a veces con resultados desesperanzadores. No se dispone de ningún tratamiento curativo por lo que el objetivo del mismo es mejorar los síntomas y disminuir la gravedad como la extensión de las lesiones.

Se dispone de:

1/ Tratamientos tópicos

  • Emolientes
  • Corticoides tópicos
  • Análogos de la vitamina D
  • Retinoides tópicos
  • Queratolíticos: ácido salicílico
  • Preparados a base de brea de hulla

2/ Fototerapia y fotoquimioterapia (PUVA)

3/ Tratamiento sistémico

  • Inmunosupresores: ciclosporina, metrotexate, hidroxiurea
  • Retinoides
  • Polypodium leucotomos
  • Tratamientos biológicos.

 

Desde este escrito invito a la reflexión sobre otras posibilidades terapéuticas que nos ofrece la medicina integrativa, valorando a la persona en su globalidad y prestando atención a sus particularidades que a veces nos dan pistas sobre los tratamientos integrales a seguir.

Como opciones podemos optar por la acupuntura, la homeopatía y efectuar un estudio nutricional de la persona, siempre valorando su visión y su respuesta emocional ante la vida.

Desde el punto de vista de la acupuntura podemos orientar el diagnóstico de la siguiente forma:

  • Humedad- Calor(en el Pulmón), donde aparecerán placas endurecidas, elevadas y enrojecidas con escamas blancas. Aparece prurito con sangrado e inflamación. Las placas aparecen en las manos y pies, torso, cuello y cuero cabelludo.

El tratamiento se basará en:

  • Hacer circular la humedad: IG4, E25, TR6, B9, E40, P5
  • Eliminar el calor: P5
  • Puntos generales: B10, V17, DU20, ID8, TR10
  • Evitar lácteos, alimentos grasos y poca carne roja.
  • Humedad – Frío:
  • Si es una zona amplia estará implicado el Pulmón
  • Si afectación de una zona pequeña cutánea valorar el meridiano afectado por la zona.

Las zonas cutáneas elevadas, ásperas y enrojecidas, cubiertas por finas escamas plateadas, las cuales caen con facilidad. Después de un baño la piel está más enrojecida pero con menos escamas. La piel empeora en invierno y mejora en verano (sobre todo con agua salada y caliente). El paciente sufre más por su aspecto que por el prurito o irritación cutáneas.

El tratamiento se basará en:

  • Si la zona cutánea es amplia (Pulmón): V13, IG11, P10
  • Psoriasis expandida: IG4, E25, TR6, E40, B9, P5 (en sedación)
  • Puede ser muy útil la moxa.

La homeopatía también nos ofrece un abanico de posibilidades individualizadas para cada paciente, podemos valorar, SULFUR, ARSENICUM ALBUM, PETROLIUM, LYCOPODIUM, NATRUM MURIATICUM, PSORINUM, SELENIUM entre otros.

La combinación de la acupuntura y la homeopatía conjuntamente con un estudio de intolerancias y alergias alimentarias da resultados esperanzadores para este tipo de pacientes a menudo condenados por la medicina convencional a su cronicidad.

Sólo un comentario más extraído del libro “ El Gran Diccionario de las Dolencias y Enfermedades”:  “…suelo ser hipersensible y tengo gran necesidad de amor y cariño que no está colmada, recordándome quizás otro período difícil de mi vida. En este momento, tengo probablemente un gran sentimiento de abandono o de estar separado de alguien o de algo que quería mucho. … el hecho de estar o de sentirme separado me impide tener este contacto, sobre todo con relación al tacto, por lo tanto de mi piel, con estas personas a quienes amo. Habrá por lo tanto aparición de psoriasis .”

Valorar la expresión de las emociones y los sentimientos de nuestros pacientes afectados de psoriasis, los celos, la tristeza,….